Continuamos nuestro recorrido por Vitoria para disfrutar de las últimas gárgolas que rodean la Catedral de María Inmaculada.

Recordemos que la catedral está construida en estilo neogótico (1907-1969) y la conocemos como Catedral Nueva, para diferenciarla de la gótica de Santa María (Catedral Vieja). Las gárgolas de los costados septentrional y meridional fueron esculpidas por Manuel y Aurelio Rivas entre 1964 y 1965.

 

Catedral de María Inmaculada de Vitoria.

 

En esta segunda parte sobre las gárgolas de la Catedral Nueva, seguimos descubriendo y disfrutando de gárgolas sorprendentes y muy imaginativas.

Iniciamos las gárgolas de figuras humanas con un hombre con barba y bigote que se muestra sentado con las rodillas flexionadas, vestido con camisa ligera y sosteniendo cadenas en ambas manos, una posible referencia a un esclavo, como ya vimos en la primera entrada. También tenemos un hombre calvo, de rasgos negroides, desnudo de cintura para arriba ―con brazos musculosos y costillas marcadas―, con la mano derecha en la boca y la izquierda sujetando la prenda que le cubre parte del cuerpo; está sentado con una rodilla apoyada en el suelo.

 

Hombre con cadenas.

 

Hombre semidesnudo con mano en la boca.

 

En esta entrada seguimos viendo hombres con utensilios u objetos en las manos, ya vimos en el capítulo anterior algunos con herramientas de trabajo, aludiendo quizás a personas que trabajaron en la construcción de la catedral.

El primero es un hombre con gafas, también con barba y bigote, vestido con una prenda de mangas anchas que le cubre el cuerpo; está sentado con una bobina de cable en las manos. Otro vestido con abrigo con cuello de piel o pelliza, gorra y botas, sujeta una vasija con ambas manos.

El siguiente es un hombre barbado con la mano derecha detrás de la oreja y aparentemente asiendo un objeto irreconocible; con la mano izquierda sostiene un libro. Va vestido elegantemente, con traje y pajarita, y tiene debajo un gran saco de monedas. Otro, calvo con bigote y barba, riendo y vestido con traje y corbata, está sentado con una cámara fotográfica en sus manos, una imagen que nos recuerda al fotógrafo de la Catedral de Palencia. Asimismo, un hombre muy peculiar, sentado con las piernas cruzadas y vestido con chaqueta abotonada, está hablando por teléfono.

 

Hombre con bobina de cable.

 

Hombre con vasija.

 

Hombre con libro y saco de monedas.

 

Hombre con cámara fotográfica.

 

Hombre hablando por teléfono.

 

También hay figuras con un sentido bélico. Un hombre con gabán aparece con una máscara antigás mientras sujeta el tubo respirador con su mano derecha. Otro con perilla, vestimenta tipo militar con bombacho y turbante, cinturón con hebilla con media luna grabada, y alfanje ―sable corto y curvo de origen turco― en la cintura, muestra sus manos ligeramente flexionadas hacia adelante.

La última figura humana es un hombre con mejillas flácidas e indumentaria eclesiástica (casulla).

 

Hombre con máscara antigás.

 

Hombre con turbante.

 

Hombre con indumentaria eclesiástica.

 

Las gárgolas con representaciones de demonios son asombrosas y muy expresivas. Comenzamos con un demonio con gran morro y barba, garras enormes y vientre abultado con ombligo; los cuartos traseros no se ven pero bien podría tratarse de una gran cola de serpiente enrollada, y los brazos musculosos poseen plumaje.

Otro es un híbrido de diversas partes de animales que tiene un gran morro aguileño, ojos hundidos, pequeñas alas, orejas, colgajos en el cuello, aparentemente plumaje aunque también podrían ser escamas, piernas humanas y vientre abultado con ombligo como la anterior; una gárgola muy peculiar. Recordemos que las alas, como rasgo habitual en las gárgolas, es un elemento vinculado al demonio ―aunque también se puede representar sin ellas― ya que sugiere la idea de ángel caído. Desde el siglo IX al XIII, el demonio se representa con alas de plumas como los ángeles, aunque más oscuras y cortas. Y hacia el siglo XIV se empieza a ver un demonio con alas de murciélago, como lo describe Dante en su Infierno.

Un demonio con cuernos largos y hacia atrás, garras y alas de murciélago; y otro con cuerpo y pico de ave, cuernos de carnero y vientre con ombligo, finalizan mi recopilación e investigación sobre las gárgolas de la Catedral de María Inmaculada de Vitoria.

Insólitas, enigmáticas, grotescas, expresivas, con una iconografía fascinante y una labra admirable. Un magnífico y extraordinario conjunto de gárgolas que afortunadamente descubrí en mi viaje a Vitoria y que forman parte del valioso patrimonio artístico del País Vasco.

 

Demonio.

 

Demonio alado.

 

Demonio alado con cuernos.

 

Demonio híbrido.

 

 

Bibliografía consultada

LINK, L., El Diablo. Una máscara sin rostro, Madrid, Editorial Síntesis, S. A., 2002.

 

 

 

 

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