Hoy nos vamos a Luxemburgo para descubrir algunas de sus gárgolas, concretamente las de la Biblioteca Nacional.

La Biblioteca Nacional de Luxemburgo fue establecida como tal en 1899, en sustitución de la Biblioteca Municipal fechada en 1798. Además de poseer una gran cantidad de libros, publicaciones periódicas y documentos (cerca de un millón), gestiona los depósitos legales y derechos de autor de Luxemburgo.

 

Arte Historia

Las gárgolas de la biblioteca son muy peculiares y llamativas. Se trata de cabezas de humano, demonio y green man. Este tipo de cabezas nos recuerda a las imágenes protectoras y vigilantes de los edificios. Recordemos que Gombrich nos habla de estas representaciones apotropaicas vinculadas a la necesidad de protección, por lo que es normal que adopten formas terribles y demoníacas para así parecer más inquietantes y amenazadoras. El historiador del arte Otto Kurz nos habla de estas imágenes con una anilla en la boca a modo de aldaba y expone su hipótesis sobre su trayectoria de difusión desde Grecia hasta China, a través de Roma, volviendo posteriormente al arte islámico y occidental. Normalmente se trata de cabezas de león, como guardián tradicional de los hogares y posesiones de vivos y muertos. Como sabemos, para Gombrich la gárgola es un claro ejemplo de la función aprotopaica. Y estas gárgolas luxemburguesas parecen conservar este tipo de tradición.

Siguiendo con la investigación sobre estas cabezas, en la Edad Media había una creencia sobre este tipo de aldabas: si una persona perseguida lograba llegar a la aldaba de un santuario y se mantenía colgado de ésta, se suponía que quedaba protegido por la iglesia y sus perseguidores se volvían impotentes para atraparle. Por otra parte, los autores clásicos observaron algunos detalles del culto céltico de las cabezas humanas y también de cómo los celtas erigieron cabezas en pilares y postes de puertas o templos, cubriéndolas con oro y plata.

Vistas desde el exterior, la biblioteca tiene cinco gárgolas. La primera es un demonio con cuernos curvados hacia arriba y gran barba con puntas rizadas. También tenemos dos cabezas humanas con cabello rizado una de ellas y la otra en forma de hojas, bigote y barba lacia. Las dos restantes son dos green man, uno de ellos con la lengua saliente.

El green man, hombre-verde u hombre-hoja, representa una cabeza humana rodeada de hojas cuyas ramas a veces incluso brotan de su boca o nariz. Según Rebold Benton, el green man es un símbolo de fertilidad, renacimiento y naturaleza, heredado de la imaginería pagana y adoptado posteriormente por la cristiana como símbolo de lujuria y de otros pecados capitales. Las máscaras o cabezas frondosas, rodeadas de vegetación, aparecieron en el período clásico, en relación con el culto dionisíaco, que entendía al dios como una deidad de fertilidad y vegetación. Más tarde adquirió una nueva connotación funeraria, convirtiéndose en un símbolo de inmortalidad o resurrección.

Por otra parte, vemos en una de las gárgolas el gesto de sacar la lengua. Link nos dice que se trata de un tipo de burla que podría ser una muestra irrespetuosa y despectiva hacia lo sagrado; un gesto común para representar a seres malignos y a personas de clase baja. Algunos autores piensan que la lengua sacada y protuberante proviene del Gorgón clásico, aunque también aparece en representaciones de Bes ―deidad horripilante originaria de Nubia o Somalia y que pudo surgir en Egipto o Mesopotamia―, conocidas probablemente por los monjes coptos. Un extraordinario número de cabezas grotescas son representadas con lenguas salientes. El significado exacto de este gesto sólo puede ser conjeturado. Puede tratarse simplemente de la intención de incrementar lo grosero y amenazante de la apariencia de estas cabezas, que a menudo también tienen follaje saliendo de sus bocas. Sin embargo, el significado puede ser más sutil, sobre todo si estas imágenes aparecen en edificios religiosos. Generalmente se creía que la exhibición de los genitales era para frustrar y mantener a raya las fuerzas perseguidoras del mal. La lengua saliente puede haberse entendido con similares poderes, y así estas severas y aterradoras cabezas mirando hacia abajo detenidamente desde las alturas de los edificios sagrados, podían haber tenido la intención no de intimidar a los fieles, sino de mantener las fuerzas demoníacas bajo control. Para Camille, se trata de un gesto espantoso de ofensa que vemos en muchos rostros medievales, basado en el poder apotropaico de la clásica Gorgona, donde la lengua es un claro sustituto del pene y su poder para evitar el mal de ojo. Una pequeña protuberancia deslizándose hacia fuera de la boca húmeda de la criatura la define como algo masculino; la lengua era un órgano peligroso y obsceno. Rebold Benton relaciona el gesto de sacar la lengua con Satán que saca la lengua para burlarse de sus víctimas. Una lengua prominente simboliza también a traidores, herejes y blasfemos. Otra interpretación sería la de sacar la lengua para mantener al diablo alejado.

Las gárgolas de la biblioteca poseen, además de su expresividad, una labra excepcional. Las facciones son grandes (nariz, boca, dientes) y con una talla minuciosa (ojos con párpados y pupilas, rizos, hojas). Unas hermosas y sorprendentes gárgolas que descubrimos en este bello y fascinante país.

 

Imágenes de gárgolas

 

Cabeza humana.

 

Demonio.

 

Cabeza humana.

 

Green man.

 

Green man.

 

Bibliografía consultada

CAMILLE, M., The Gargoyles of Notre-Dame. Medievalism and the Monsters of Modernity, Chicago and London, The University of Chicago Press, 2009.

GOMBRICH, E. H., El sentido del orden. Estudio sobre la psicología de las artes decorativas, vol. IX de las Conferencias Wrightsman, Madrid, Editorial Debate, S. A., 1999.

KENAAN-KEDAR, N. y OVADIAH, A., The Metamorphosis of Marginal Images: From Antiquity to Present Time, Tel Aviv University. The Yolanda and David Katz Faculty of the Arts. Department of Art History, 2001.

LINK, L., El Diablo. Una máscara sin rostro, Madrid, Editorial Síntesis, S. A., 2002.

REBOLD BENTON, J., Holy Terrors. Gargoyles on medieval buildings, New York, Abbeville Press, 1997.

SHERIDAN, R. y ROSS, A., Grotesques and Gargoyles. Paganism in the Medieval Church, London, David & Charles: Newton Abbot, 1975.

 

 

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